Necesito un empleo, dice Coyote. No tengo dinero para comprar la comida, la ropa, o las cosas básicas. Además mis niños quieren unos tenis nuevos que cuestan 1500$. ¿Qué voy a hacer?
Coyote se levanta de su asiento cerca del tronco de un árbol y camina por la ciudad por un camino de tierra, casas sucias que tienen las cortinas andrajosas en las ventanas para tapar la vista de las calles donde andan los coyotes domesticados y los niños salvajes con ojos grandes, oscuros y chispeantes. También un camino, cuando viene la lluvia, crecen las plantas en la calle y sobreviven los sapos. Hay la vida.
Mientras tanto la Señora Coyote está cultivando en su jardín. Tiene papas, chiles, tomates, cebollas, y maís. También, tiene un árbol de aguacate y un limonero. La familia tiene unas gallinas y un gallo, unos años tiene un cerdo pero este año no pueden permitírse ese lujo. A la Señora le gusta su jardín, le da una sensación de orgullo especialmente durante la cosecha. Es un trabajo que da la vida.
En la ciudad Coyote está muy desanimado. No hay muchos empleos para un coyote.
– En la panadería: No tenemos empleo.
- En la lechería: No tenemos empleo.
- En el hotel: No tenemos empleo.
- En la Maquiladora: ¡Si! Tenemos empleo, vas a trabajar 16 horas por 106$ al día, pero vas a trabajar para nuestra compañía.
¡Qué lástima!, piensa Coyote. "Yo soy inteligente, feroz, valiente, guapo, y también peludo, pero no puedo encontrar un buen empleo. ¿Cómo puedo mantener a mi familia.
Aparece Cuervo. ¿Qué pasa? él dice.
Estoy buscando un empleo, dice Coyote Tengo que comprar las cosas para mi familia como un par de zapatos y una televisión. Pero es muy difícil encontrar un empleo que tenga un sueldo suficiente para mis necesidades.
Coyote, está loco. Usted es un coyote feroz, capaz, e ingenioso. Puede cazar, no necesita empleo, dice Cuervo. Tiene una casa y un jardín, y su señora puede cultivar cualquier planta. Usted no necesita un empleo.
Ay, responde Coyote, Pero mis niños quieren cosas, y yo también quiero un coche porque no quiero caminar más. Y a mi señora, le quiero comprar una lavadora
No tienen Ustedes bastante ropa para una lavadora.
Vamos a comprar más.
Ay Coyote, suspira Cuervo ¿Cuándo va a entender que la gente no necesita muchas cosas para vivir, y que los poderosos quieren que sigamos comprando, porque eso les da ganancias.
¿Los poderosos?
Ay Coyote.
Más tarde en el jardín de la familia Coyote, la Señora y Coyote están charlando.
No chico, dice la Señora, No vamos a vender mi jardín. ¿Estás loco? Aquí puedo cultivar nuestra comida y los niños tienen donde jugar.
Cariño, no te perturbes, responde Coyote Con el dinero podemos comprar comida y juguetes para los niños también.
Mmmm. ¿Y qué compañía es ésta que va a comprar nuestra tierra?
Mi vida, dicen que están “dando realce a la vida con los deportes y el mantenimiento físico”. Pero no sé exactamente qué es lo que hacen.
Bueno, decide tú.
En la sombra de un edificio muy grande está Coyote, Todavía no tiene dinero, y todavía no está feliz. Pero ahora tampoco no tiene el jardín, ni el sol en su puerta de casa. Tiene un carro que sienta sobre el concreto pero no tiene dinero para comprar gasolina, entonces todavía está caminando Coyote. Los hijos tienen sus zapatos, comprados de la empresa que está tapando el sol. La familia siempre tiene hambre. No hay espacio para la vida en este lugar de concreto.
Necesito un empleo, dice Coyote.


